Explorá un lago lleno de sorpresas donde las grandes marrones están al acecho. Una gran estructura de costas boscosas, juncales y veriles profundos en una salida guiada de pesca con mosca en el Parque Nacional Nahuel Huapi, Patagonia.
Cerca del Hess y del Fonck, el lago Roca ocupa un amplio valle boscoso del Parque Nacional Nahuel Huapi. Coihues, lengas y alerces enmarcan sus costas tranquilas y aguas profundas.
Árboles caídos, juncales, bajos y veriles abruptos forman distintos refugios para las truchas. Pescamos desde una embarcación a motor, buscando grandes marrones, arcoíris y fontinalis en las costas y estructuras sumergidas.
Pescamos el lago Roca durante toda la temporada, de noviembre a abril. Su estructura es similar a la del Fonck: árboles caídos, largos juncales, bajos, troncos sumergidos, paredones y veriles profundos ofrecen alimento y refugio a gran cantidad de truchas. Desde la embarcación a motor combinamos pesca de superficie cerca de los juncos con streamers en profundidad, buscando arcoíris, fontinalis y las grandes marrones que caracterizan al Roca.
Streamers tanto en zonas bajas como en profundidad
Al comienzo de la temporada, el deshielo mantiene alto el nivel del lago y encontramos muchas truchas alimentándose con voracidad, recuperando energías después del desove y el invierno.
Streamers y líneas de hundimiento son herramientas importantes para pescar veriles y zonas profundas. También trabajamos los troncos sumergidos y caídas abruptas, sectores especiales para encontrar las grandes marrones del Roca.
En las zonas bajas inundadas detrás de la línea de juncos, las truchas encuentran abundante alimento. Allí también las buscamos mientras se alimentan de ninfas de libélulas y damsels, además de alevinos.
Verano - Diciembre y enero
Grandes secas en superficie
Este es el momento PRIME de la temporada en esta zona, el punto máximo de la pesca con secas en el lago Roca. Las eclosiones de grandes libélulas y damsels generan una intensa actividad en superficie. Las secas atractoras de buen tamaño, como las imitaciones de libélulas adultas y los patrones tipo Chernobyl, son ideales para tentar a las truchas.
Abundan las oportunidades de pesca a pez visto, una modalidad muy divertida que atrae a pescadores de todo el mundo. Trabajamos la línea de juncos, los bajos y los veriles, atentos a cada movimiento y esperando esa tomada explosiva en superficie que queda grabada en la memoria.
Febrero hasta abril
Líneas de hundimiento y minnows
Cuando terminan las eclosiones de libélulas y aumenta la temperatura del agua en superficie, las truchas se desplazan hacia sectores más profundos. Es momento de cambiar de estrategia y buscarlas bien abajo, con líneas de hundimiento extrarrápido.
También cambia su dieta: los puyenes, pequeños peces forrajeros del lago, se convierten en su principal alimento y orientan nuestra elección de moscas.
Desde mediados de marzo, también podemos encontrar grandes concentraciones de coloridas fontinalis en las desembocaduras de los arroyos, donde se agrupan antes de remontarlos para desovar.